George es inteligente, la cabeza pensante, mientras que
Lennie, que presenta una deficiencia mental, sigue ciegamente sus órdenes. A
pesar de sus grandes diferencias, los dos se tienen mucho aprecio y son
prácticamente inseparables; han aprendido a respetarse y a convivir juntos y
les resultaría muy difícil vivir el uno sin el otro, aunque George amenace con dejarle
cuando Lennie hace algo mal, y este último, al sentirse despreciado diga que se
irá a las montañas, donde no pueda molestar a nadie. Y es que, el valor de la
amistad es uno de los temas principales de la obra.
También hay una importante crítica a la explotación de los
jornaleros en aquella época, trabajando de sol a sol unas tierras que no les
pertenecían a cambio de un salario ridículo y con unas condiciones de vida
lamentables. Otro tema es la ideología machista y la discriminación, el
desprecio con el que se trataba a las personas negras, consideradas inferiores.
Aunque hace ochenta años que se escribió, lamentablemente estas denuncias son
fácilmente extrapolables a muchas situaciones que se dan hoy en día.
El lenguaje es muy fluido y sencillo, y se incluyen muchas
descripciones y diálogos, por lo que resulta fácil de leer. Todo ello sumado a
la inmensa ternura que despiertan algunos personajes, los temas que trata y un
final completamente inesperado y sorprendente hace que no sea de extrañar que
se trate de una lectura obligatoria en muchos institutos estadounidenses.
"Los libros no sirven. Un hombre necesita a alguien, alguien que esté cerca. Uno se vuelve loco si no tiene a nadie."
"Los libros no sirven. Un hombre necesita a alguien, alguien que esté cerca. Uno se vuelve loco si no tiene a nadie."
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